Vincular salarios –públicos y privados– y productividad, sería la mejor contribución para resolver el triple problema del empleo escaso, precario y mal pagado

Fernando G. Urbaneja
Fernando González Urbaneja

Dos temas económico laborales ocupan el debate público: cómo sostener el empleo y cómo hacer crecer los salarios. Aparentemente son objetivos incompatibles, pero los mercados laborales son tan complejos que no pueden encerrarse en ecuaciones simples. Pretender que reduciendo los salarios aumentará el empleo es tan infundado como que elevando esos salarios se reducirá el empleo. Hay más factores y más complejos para conseguir mercados laborales más eficientes capaces de generar pleno empleo (o lo más cercano) y salarios suficientes o razonablemente suficientes. El debate actual gira en torno a dos pretensiones:

Para acceder a este contenido, necesita una suscripción a la Revista Consejeros, vea los “PLANES DE SUSCRIPCIÓN”.
Si ya dispone de una suscripción debe “INICIAR SESIÓN”.