Susana Quintás (Consejera independiente, coautora de “Cómo transformar desde el consejo”) •
“¿Están los consejos preparados para supervisar organizaciones donde parte del criterio y las decisiones ya no son sólo humanas? ¿Gobernaremos conscientemente o por omisión?”

Cuando el liderazgo deja de ser exclusivamente humano. Durante décadas, los consejos han supervisado organizaciones en las que existían decisiones automatizadas, pero estas estaban acotadas, eran deterministas y se basaban en reglas estables. Sistemas como los scorings bancarios, los motores antifraude o los algoritmos de pricing tomaban decisiones relevantes, sí, pero lo hacían dentro de modelos cerrados, con criterios explícitos, predecibles y relativamente fáciles de auditar. Hoy nos encontramos ante un cambio estructural en la organización del trabajo, la toma de decisiones y la distribución de la responsabilidad, impulsado por el efecto del uso de los agentes autónomos. La diferencia es sustancial: estos sistemas ya no se limitan a aplicar reglas. Operan con objetivos, límites y permisos; planifican, priorizan alternativas, proponen acciones, se coordinan entre sí y aprenden con el uso, con un cierto grado de autonomía. No son personas, pero tampoco son simples herramientas.