El garrafal error de los tipos de interés negativos

El banco de inglaterra quiere evitar los tipos negativos, visto el resultado en la eurozona. Lo que parecía una medida de choque dura ya 6 años y ha puesto al sistema financiero contra las cuerdas.

La depresión y la caída de la inflación -o incluso deflación- han llevado a los bancos centrales a probar un experimento nefasto: los tipos de interés negativos. Incluso Christine Lagarde habla de poner el tipo de interés de referencia en el -2%…
Esto ha sido un error por varias razones. Desincentiva la tenencia de depósitos líquidos (que lógicamente rinden cero o negativo), pero no hace a la gente adelantar el consumo, si los precios se estancan o caen. Es de suponer que se puede establecer un punto de indiferencia teórico entre el % pagado por el depositante, y el % que espera que baje el precio del producto. A igualdad de estas cifras, le será indiferente guardar el dinero en el banco y esperar que se cumplan sus expectativas de caída del precio, aunque un aumento marginal del tipo de interés devengado le llevará a preferir guardar el dinero en casa y ahorrase el depósito, según sean los costes de gestión de ese dinero en billetes.

“La banca se encuentra con un estrechamiento brutal de sus márgenes y resultados. Se descapitaliza por la necesidad de provisionar y se convierte en zombi”

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Sobre Miguel Navascués, Economista 22 artículos
Miguel Navascués ha trabajado como economista en el Banco de España durante 30 años y se centra en la economía internacional y monetaria. Bloguea en español en: http: //www.miguelnavascues.com/