El 24 de febrero se cumplen 4 años de conflicto. De propaganda y desinformación. De una invasión injustificable pero fácil de entender a la luz de los hechos que el autor recoge en su próximo libro, “El nuevo desorden mundial”, del que extractamos aquí algunos párrafos. Rusia y Ucrania se han sentado por fin a hablar, y puede que el final de la guerra esté cerca, pero las conclusiones sobre el papel desempeñado por Europa en todo el proceso son, simplemente, desoladoras.
Texto: Clemente Polo •
DESPUÉS DE VARIAS ampliaciones de la OTAN para incorporar a la Organización a los países en el Este de Europa (ver recuadro final) Estados Unidos había logrado cercar casi completamente a Rusia en apenas una década (1998-2008) y se preparaba para culminar la operación con el anuncio de las incorporaciones de Ucrania y Georgia en un futuro no muy lejano. Conviene recordar, llegados a este punto, que el país que ha incumplido sus compromisos internacionales y puesto en riesgo la paz en Europa no han sido precisamente los gobiernos ‘autocráticos’ de Rusia, por muy incómodos y poco edificantes que puedan resultarnos, sino las sucesivas Administraciones de los Estados Unidos, junto con sus aliados en Europa occidental, que han extendido la OTAN hacia el Este contraviniendo los compromisos dados al presidente Gorbachov por todos ellos en 1989 y 1990, en vísperas de la unificación de Alemania, de que la OTAN no se extendería ni una pulgada en esa dirección.