En España las proyecciones oficiales hablan de un 30% de mayores de 65 años en 2039.
Diez millones de personas en nuestro país tienen ya más de 65 años. Más del 20% de la población, lo que caracteriza a España como una sociedad “superenvejecida”, según los criterios de la OMS. “El hecho es irreversible y requiere estrategías y políticas innovadoras, en muchos casos experimentales, ejercicios de prueba y error, para construir consensos y complicidades. Pero nada de eso aparece en las agendas políticas. Ni se discute ni se habla del fenómeno, como si el paso del tiempo lo fuera a arreglar”
Los expertos en demografía de la Organización Mundial de la Salud califican de “superenvejecida” a una sociedad en la que el 20% de su población residente tiene cumplidos 65 años, cifra que desde hace un siglo se considera como adecuada para dejar de trabajar y alcanzar el derecho a una jubilación. Esos mismos expertos prefieren usar el concepto de longevidad al de envejecimiento. Es más amable. Pero se llame como se llame lo cierto es que la sociedad española ha superado durante esta década la cota del 20% de mayores y que en el futuro la cifra seguirá creciendo, más o menos en función de la entrada de migrantes jóvenes, pero en cualquier caso en el horizonte de la próxima generación (2050) será una sociedad “superenvejecida”, con todo lo que ello comporta.