“Decisiones que impacten en sistemas, datos o algoritmos son más que instrumentales y deben llevarse al Consejo. Independientemente de la confianza en la gestión”
Millán Berzosa Consejero independiente y patrono, autor del libro Gobernar con lo que viene (LID Editorial 2026). •

¿Y si correr por decidir fuera la peor estrategia? ¿Y si lo urgente nos hiciera perder lo importante? En la mesa del consejo de administración se toman decisiones de máxima exigencia financiera y donde el rigor debe estar igual de presente que la estrategia. Una adecuada gestión del riesgo requiere visión, criterio y una lectura integral del contexto empresarial, de los competidores directos e indirectos y del mercado en el que operamos. Entre los asuntos prioritarios y de forma cada vez más apabullante, encontramos la gobernanza de la tecnología (muy especialmente, de la inteligencia artificial). Más allá del cliché de que se trata de asuntos técnicos o del estereotipo de que estamos ante factores operativos, los líderes de las organizaciones deben comprender que estamos ante el epicentro del buen gobierno. La tecnología está en todo y su gobernanza exige mecanismos sólidos de supervisión y control, habilitadores, para empujar con criterio, espolear el avance y, a la vez, para tener una mejor capacidad de evaluar adecuadamente frente al empuje de soluciones aparentemente inmediatas e incluso ofrecidas como infalibles.