La Comisión Europea intenta transformar el conservadurismo financiero de los europeos y convertir sus ahorros en capital productivo. La ‘Savings and Investments Union’ (SIU) y sus futuras Cuentas de Ahorro e Inversión (SIA) pretenden impulsar el proceso de unificación del mercado interior con una cuenta estándar que permita pasar de depósitos a acciones, fondos de inversión, bonos… sin penalización fiscal mientras se mantengan en la SIA y se inviertan en activos europeos. Para lograr así flujos de capital que dinamicen la economía europea.
Europa es territorio de ahorradores disciplinados, pero también, y paradójicamente un espacio con cierta aversión al riesgo. Esta doble premisa ayuda a comprender que en el mercado interior se atesoren más de 33 billones de euros aparcados en depósitos de bajas rentabilidades y que la UE haya convivido durante décadas con una contradicción estructural: abundancia de ahorro y escasez de inversión productiva. La Comisión Europea quiere romper ese patrón con una nueva iniciativa que aspira a cambiar la relación de los ciudadanos con su dinero. Recibió su bautismo oficial el pasado 30 de septiembre y responde al nombre de Savings and Investment Union (SIU).