Elecciones autonómicas

El autócrata denunciado por los votantes está perdiendo elección tras elección.

Luis Alcaide
Luis Alcaide

Extremadura fue primero, Aragón fue después, pero en un caso y en otro el PP no consigue despegarse de Vox. Feijóo reconoce el fracaso. Vox crece en votos y escaños más deprisa que el PP. Todo puede ocurrir de igual manera en Castilla–León y por qué no en Andalucía. Las izquierdas no pueden ya confiar en ganar votos y el PP, aunque sea el partido más votado, no puede confiar en gobernar en solitario. Todas las apuestas han salido mal y solo cabe corregirlas. La alianza PP-Vox y el aliciente de la espectacular pérdida de apoyo electoral del PSOE y de las otras formaciones de izquierdas es todo un hecho. Indiscutible. Los votantes de las Comunidades Autónomas llamados a las urnas desconfían o incluso desprecian los datos que señalan los buenos resultados de la economía española. El PSOE no puede utilizarlos para conseguir votos. Los datos están escritos en los informes de los organismos internacionales, desde el FMI hasta la Comisión Europea. Datos respaldados por la actividad reciente de las empresas incluso en los territorios donde ha sido clarísimamente derrotado el partido del Gobierno.

Los votantes no reconocen la prosperidad, el auge del consumo, los desplazamientos turísticos y vacacionales, la caída de las cifras de parados y el incremento del número de personas empleadas. Incluso alguna empresa se queja por falta de mano de obra. El socialismo depredador de Sánchez tampoco ha impedido que el sector financiero mantenga su actividad en línea con el avance de la economía española. La rentabilidad de los bancos avanza hasta el punto que el Banco de España, por su parte, les está proponiendo reforzar el capital frente al pago a los accionistas y la recompra de sus acciones. El entorno macroeconómico global exige el máximo de prudencia.

La caída del voto a favor del PSOE y otras formaciones de izquierdas confirma la desconfianza de los españoles en el Gobierno de coalición encabezado por Sánchez. El autócrata denunciado por los votantes está perdiendo elección tras elección. El mismo autócrata señalado por volcanes, epidemias, incendios, inundaciones, corrupción incluso de su propia familia y de una reciente catástrofe ferroviaria. Además, los alquileres de las casas por las nubes. No se corrige el desfase entre el número de viviendas y las necesidades de la población. Los jóvenes no encuentran alojamiento. El Gobierno de Sánchez no acierta a resolver el problema habitacional a nivel del Estado. Tampoco lo están remediando Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Alicante y su ejemplo. No importa de quién sea la competencia en materia de viviendas. El mejor modo de parar el desastre que sufren los españoles es negar el voto a quien esté contaminado por el Gobierno y depositarlo en favor del PP y sobre todo del Vox, del señor Abascal. Un entusiasta del presidente Trump, un patriota más nacionalista que europeísta que desde el 10 de febrero de 2026 cuenta con el ok de Feijóo para gobernar todos juntos en las comunidades y cuando llegue la ocasión en todo el Estado español. El PSOE y las formaciones a su izquierda, hoy por hoy, han perdido la confianza de los españoles. No será fácil recuperarla ¿Qué aguardan Sánchez y las otras izquierdas para acudir juntos a las urnas? Posiblemente tampoco ganarían. Solo hay que administrar y aceptar el profundo desengaño y la incapacidad del Gobierno para mostrar unas aceptables credenciales. Son tiempos recios para los que ya no cabe parapetarse detrás de los resultados económicos, el supuesto éxito de las vacunas contra el covid o el positivo, que sí fue positivo, remedio de los ERTES.♦

Sobre Luis Alcaide 34 artículos
Luis Alcaide trabaja como economista para el gobierno español desde 1961. Ha sido asesor estatal en la Unión Europea y director de comunicaciones del Banco de España. Ha publicado artículos editoriales en el principal periódico español El País entre 1977 y 1983, y en el Diario 16 entre 1985 y 1988. Colabora regularmente en Economía Exterior y Política Exterior. Es miembro fundador del Grupo Consejeros.