“El rebote se ha interrumpido” con la llegada de la segunda ola de la pandemia, de modo que pese al anuncio de la vacuna, una gran parte de los países de la eurozona no recuperarán sus niveles de PIB hasta 2023.

Andrea Enria, pte. del MUS, advierte que los morosos y fallidos pueden superar los 1,4 billones en la eurozona

Winter is coming”. La popular frase de la serie de Juego de Tronos, el lema de la familia Stark en los libros Canción de hielo y Fuego con el que prueban a los Siete Reinos su previsión antes las adversidades y batallas por llegar, es una consigna que los dirigentes europeos deberían haberse tatuado durante la desescalada.
——El invierno está por llegar y Europa ha retrocedido ochos meses. Los que van de marzo a noviembre, los vividos entre la explosión de la pandemia del Covid-19, los confinamientos y cierres de nuestras sociedades y economías, la apertura tras el repliegue del virus y de nuevo su repunte hasta situar al viejo continente ante la segunda ola.
——Winter is coming! Lo recogían las previsiones económicas. Las de Primavera de la Comisión Europea destacaban que “la pandemia podría convertirse en algo más severo y duradero de lo asumido, requiriendo medidas de control más largas y estrictas. Esto desembocaría en unos resultados mucho peores”. También aparecía el “Double-hit scenario” en los análisis de la OCDE de junio, con una caída del 11,5% en el PIB anual de la eurozona frente al 9,1% del escenario base. Y en las proyecciones macroeconómicas de septiembre del BCE, que alertaban de un “escenario severo con fuertes repuntes de la pandemia” que implicarían “una vuelta a las estrictas medidas de confinamiento, pesando gravemente sobre la actividad económica y provocando pérdidas sustanciales y permanentes de la actividad”.


“La CE vaticina para la EZ un -7,8% de PIB en 2020. Solo España caería a doble dígito, cuando en verano lo hacían también Italia, Francia, Croacia y Portugal”



Controlado el virus, los gobiernos europeos abrieron las ventanas del comercio y la hostelería, de la industria y las grandes superficies administrativas para aprovechar el aire estival, y con el aceite del turismo arrancar sus economías. El PIB de la eurozona rebotó un 12,7%, un 18,2% el francés, un 16,1% el italiano y un 8,2% el de Alemania.
——Países que apenas habían sufrido la pandemia, como Lituania, la República Checa y Letonia, fueron los menos beneficiados del fin de la hibernación. España, con el confinamiento más duro de la UE junto a Italia, rebotó un 16,7%.
——“Parece evidente que las estrategias de salida de los confinamientos se tomaron en parte muy rápido”, reconoce ahora la presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen.
——Para mediados de octubre, ante el aumento de los contagios, los gobiernos de Francia, Bélgica o Países Bajos habían anunciado toques de queda y el cierre de la hostelería. Posteriormente lo haría Alemania mientras Reino Unido o Italia aplicaban restricciones sociales y cierres regionales.

Una pandemia imparable
Europa no ha conseguido frenar el invierno vírico. Hoy, Austria, Alemania, Bélgica, Eslovaquia, Francia, Irlanda, Italia, Portugal o República Checa viven bajo toques de queda y confinados. Socios que habían escapado relativamente bien de la primera ola como Polonia o Grecia están cercados por el virus. Y el invierno económico se asoma al otro lado de la puerta.
——“Tras un rebote extraordinariamente fuerte en el tercer trimestre, el crecimiento del PIB de la UE parece que se parará en el cuarto”, dicen ahora las Previsiones de Otoño de la Comisión. “Se asume que las medidas de contención del virus permanecerán en vigor en cierto grado”, y que “pesarán sobre la actividad económica y la confianza a corto plazo”.
——Pese a las advertencias y al tono agorero, Bruselas prevé una menor contracción de la eurozona este año, del -8,7% al -7,8%, y únicamente con la economía española por debajo del -10%, a diferencia de verano cuando también lo hacían Italia, Francia, Croacia y por décimas Portugal. El shock de la segunda ola está presente y se amplía a los primeros meses del 2021, con un rebote dos puntos inferior durante el siguiente ejercicio en la Unión Europea y la eurozona.
——¿Sufrirá Europa una doble recesión? El gobernador del banco central de los Países Bajos, Klaas Knot, lamenta que “muchos países estén ahora experimentando una segunda ola de contagios, lo que significa que la recuperación ahora está más lejana de lo esperado. El daño económico está aumentado”.


“S&P prevé que antes de mediados del año próximo las quiebras superen el nivel del 8%. Del 11% si los confinamientos llegan hasta Navidad”


Un pinchazo recesivo
“El rebote se ha interrumpido”, reconoció el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, al presentar las últimas Previsiones de Otoño de la Comisión. El italiano explicó que una gran parte de los socios de la moneda única no volverán a sus niveles pre-pandemia hasta 2023.
——Aunque la evolución del motor europeo, Alemania, está siendo positiva durante el segundo semestre, las heridas de la pandemia son profundas, están sin curar y demasiados países han entrado ya en ‘lockdown’ como para no arrastrar al continente.
——“Dado el impacto en la confianza provocado por las últimas restricciones, también la menor demanda extranjera y que la mayoría de los países de la eurozona están entrando de nuevo en confinamiento, el impulso positivo no será suficiente para evitar una doble recesión en la economía alemana”, lamenta Carsten Brzeski, jefe global de macro en los servicios de análisis de ING.
——Aseguradoras como Allianz prevén que durante el último trimestre la economía gala sufra una contracción del 1,1% y la española del 1,3%, ambas golpeadas por el cierre de la hostelería y la parálisis del turismo. Desde ING descuentan que la vuelta a los confinamientos en Reino Unido reducirá un 6% del PIB de noviembre, “un golpe virulento récord” para su economía tras la contracción del 1% en octubre.
——Con un verano desolador para el turismo, el sector industrial de Italia se contrajo un 5,6% en septiembre. Con el salto al cuarto trimestre, en Oxford Economics pronostican que “las nuevas medidas de confinamiento empujen a Italia a una doble recesión, con una contracción del 2,4%” en los tres últimos meses del año. Ligeramente inferior al 2,6% de la eurozona durante el mismo periodo.
——“Ahora estamos seguros de que no tendremos una recuperación en uve”, concluye el comisario europeo Gentiloni. Las cuentas de otoño de la Comisión reducen del 6,1% al 4,2% el crecimiento de las economías de la zona euro en 2021, con rebajas similares también fuera de la moneda única. Lo que podría apuntar a un primer trimestre también en rojo.
——Europa se agarra a unos confinamientos más laxos que los primaverales para que la nueva ola de contagios tenga un impacto menor, ya que la industria y la construcción siguen operando y las escuelas e institutos permanecen abiertos.
——“La industria es la última esperanza para que la economía alemana evite una contracción” a finales de año, reflexiona Carsten Brzeski desde ING. “Nuestra visión es que la producción industrial todavía debería tener un impulso positivo en el cuarto trimestre”, señala.

“Ahora estamos seguros de que no tendremos una recuperación en uve” asegura el comisario Gentiloni.

¿Problemas bancarios?
Ante este escenario de doble contracción y recuperación en W, la agencia de rating S&P prevé una avalancha de bancarrotas empresariales en los próximos meses que dure hasta mediados de 2021, doblándose del 3,8% al 8,5%. Si los confinamientos se extienden hasta Navidad las quiebras empezarían a alcanzar el 11%.
——Los reguladores europeos ya se ponen la venda. Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión del BCE, ha reconocido recientemente al diario económico Handelsblatt que una segunda ola del virus prolongada puede disparar los préstamos morosos hasta los 1,4 billones de euros en la eurozona.
——Acosados desde hace años por la baja rentabilidad de su negocio minorista, con sus balances llenos de miles de millones en deuda pública, la salida para el sistema bancario europeo es la consolidación vía fusiones domésticas, o paneuropeas como preferiría el BCE. En Italia y en España ya se han dado los pistoletazos de salida.
——En el mes de febrero, antes de que la pandemia inundase Europa, una nota privada de la Comisión al Eurogrupo alertaba que “ante la extensión de la epidemia fuera de China, el impacto en las economías global y de la UE podría ser potencialmente significativo”.
——Entonces se incidía en el problema que suponía el parón de China para Europa, que venía de pasar un 2019 átono y confiaba en despuntar durante el primer semestre del 2020. Lo ocurrido durante todo este año ya es historia, pero entre sus advertencias la Comisión recomendaba al Eurogrupo estudiar un eventual “impacto negativo desproporcionado a través de la incertidumbre y los canales de los mercados financieros”. Que podría conducir al aumento de la morosidad en los balances de los bancos, la caída de los activos y a “activar la espiral viciosa” entre riesgo bancario y deuda pública. Ocho meses después, la crisis del coronavirus todavía no ha llegado a esa fase.♦