En Alemania se preguntan si el aumento de su riqueza se produce aun a pesar de la política monetaria del BCE… o si es debido a ella. Y el enfoque de sus respuestas ha comenzado a virar.

Luis Martí

Sea por la salida de Mario Draghi como presidente, sea porque algunos formadores de opinión han ido modificando la suya, pero se observa en algunos medios y observadores alemanes que parecen haber superado el automatismo hipercrítico sobre la política monetaria en la UME y adoptado posiciones sencillamente, razonables, sobre temas tan debatidos como los tipos de interés negativos. No en todos: firmas periodísticas conocidas, así como ciudadanos de convicción anti-europea, continúan divulgando un clima muy negativo de desconfianza hacia una institución fundamental como el BCE.

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